En nuestra vida diaria, muchas horas las pasamos sentados, ya sea en el trabajo o en casa. Sin embargo, realizar actividad física de forma regular supone una de las inversiones más rentables que podemos hacer por nuestra salud. Caminar, subir escaleras, nadar o simplemente moverse un poco más cada día ayudan a prevenir enfermedades, mejorar el ánimo y alargar la vida.
La actividad física mejora el sistema cardiovascular, incrementa el colesterol bueno y reduce los triglicéridos; también contribuye a mantener un peso saludable y a controlar la tensión arterial. Además, el impacto va más allá de lo físico: ayuda a combatir la ansiedad, la depresión, mejora la calidad del sueño y favorece el bienestar general.
No hace falta empezar con grandes objetivos: basta con dar pequeños pasos, moverse un poco en vez de permanecer largo rato sentado y escoger actividades que resulten agradables. Cada pequeño gesto cuenta.
Te invitamos a que hoy des ese paso: levántate, camina cinco minutos, respira y siente que estás cuidando de ti. Porque en nuestro centro queremos que no solo te cures, sino que te sientas bien.